Mbarakaja Hü: encuentros literarios

 Desde la creación de Mbarakaja Hü el objetivo fue promover la literatura y fomentar espacios físicos y virtuales de lectura, reflexión y disfrute literario. Este año empezamos a acercarnos a esa meta. 

Los encuentros literarios de Mbarakaja Hü nacen a partir de la necesidad de contar con un espacio de encuentro y compartimiento con otros aficionados a la literatura. Siempre se dice que la literatura es un arte solitario, tanto la lectura como la escritura suelen ser tareas que las hacemos a solas, construyendo nuestros mundos literarios, de reflexiones, fantasía y llenándonos de emociones con cada obra leída o creada. Sin embargo, creo que todos los que disfrutamos de la literatura nos hemos sentido alguna vez ansiosos por compartir nuestras impresiones con otros lectores, o incluso con quienes no leen mucho, con la idea de animarlos y acercarlos a esa pasión que tan hondo toca nuestro ser. Los amantes de la literatura, así como los intensos amantes de otras artes, sentimos que los espacios para expresarnos, compartir y sentirnos no solo escuchados sino también comprendidos aún son escasos.
Cuando no pude unirme a ninguno de esos escasos pero valiosos espacios por cuestiones varias que prefiero no detallar, decidí animarme a crear uno. Sin local propio, sin mucha experiencia previa, la idea era juntar jóvenes lectores que tuvieran ganas de encontrarse con otros jóvenes y en cuatro encuentros leer y comentar juntos algunas obras. Decidí empezar con cuentos de mis autores favoritos con la idea de llevar algunas apreciaciones personales de lecturas previas y proponerles a los participantes la experiencia de conocerlos o releerlos si ya lo habían hecho o bien los descubrieran por primera vez y ¡ojalá! se enamoraran de ellos como me pasó a mí alguna vez.
La temática la quise construir en torno a la idea del Mbarakaja Hü, del gato negro, tomado de la obra homónima de Edgar Allan Poe, así que decidí que empezaríamos por ese cuento, una obra clásica de la literatura que todo joven lector generalmente conoce y sabe apreciar. Además, pensé que sería buena idea sumar una breve biografía comentada del autor de cada encuentro y, por qué no, un cuento más, el cual cada uno iba a leer de forma individual y en la próxima tener una excusa para encontrarnos: contar nuestra experiencia lectora. 
Así, rápidamente me vinieron a la mente otros cuentos que podía relacionarlos con la temática y la fantasía de la obra de Poe, sus elementos narrativos, como el terror psicológico y las referencias a la muerte, la locura, la psicopatía presentes tanto en El gato negro como en Corazón delator, los dos cuentos seleccionados para la primera reunión. 

Seleccioné para el siguiente encuentro a Julio Cortázar porque es uno de mis autores favoritos y no podía desaprovechar la ocasión de presentarlo a otros lectores, y porque a partir de Casa tomada podíamos hablar de otra forma en que la literatura nos puede presentar el miedo y la fantasía en una sola obra. Además, nos acercó al misterio y suspenso, los cuales nos invadieron por completo con Cuello de gatito negro, el cual, tengo que decirlo, dejó a todos con la hermosa inquietud de hallar palabras para expresar las emociones generadas por la obra de Cortázar. ¿Qué hace un cuento sino dejarnos totalmente noqueados con un golpe de lectura?

Para la próxima ocasión me pareció interesante la posibilidad de leer a una escritora, así que siguiendo la línea del terror, el miedo, el suspenso y la fantasía, propuse leer a Patricia Highsmith, una maestra de la literatura del suspenso, de quien compartimos algunos datos biográficos para entender algunas visiones y referencias relevantes en sus cuentos: La tortuga de agua dulce y El observador de caracoles, ambos cuentos con una presencia animalística importante, aunque diferente, a falta de gatos en su obra. Nos deleitamos con la propuesta literaria de Highsmith que, como lo comentamos y reflexionamos, no nos construye un final misterioso, sino que nos adelanta la muerte y la tragedia desde el primer párrafo, pero, en cambio, va tejiendo las emociones de sus personajes, la personalidad de cada uno de ellos y con eso, los motivos de sus tragedias, de sus decisiones fatales. A Patricia Highsmith no le importa el crimen, leímos en una reseña sobre la autora, no le importan las armas, el lugar o momento del crimen. A ella le interesan los traumas, las obsesiones y los motivos del asesino o del protagonista, y nos hace casi empatizar con ellos para demostrarnos su tesis que dice que, probablemente, todos alguna vez pensamos en matar a alguien. ¡De terror!

Para cerrar la propuesta de los cuatro encuentros literarios que llevamos a cabo durante los meses de marzo y abril, quise tomar a algún o alguna representante de la literatura paraguaya, pensando ya en un cuento específico, pues sentía un leve acercamiento e influencia, quizás, de la obra de Edgar Allan Poe en este escritor considerado en la historia de la literatura paraguaya como el creador de la nueva narrativa: Gabriel Casaccia con su cuento El Guajhú. ¿Por qué este cuento? Por el miedo, la muerte, la ansiedad y paranoia del protagonista, la desesperación y el aullido, todos elementos de la fantasía del terror que estuvieron presentes de formas diversas en los cuentos anteriores y que Casaccia utiliza muy bien en esta obra que, sin dudas, representó un giro en la literatura contemporánea y que todo joven debería leer y apreciar como una manera de acercarse a la literatura paraguaya que cada vez tiene mejores cuentistas.

Así, con estos autores y sus cuentos seleccionados, desarrollamos la primera edición de los encuentros literarios de Mbarakaja Hü. El rincón literario que nos acogió durante esos cuatro sábados fue el patio de Casiopea libros (Fernando de la Mora) e hicimos allí un poco de lo que nos gusta: leímos, hablamos, comentamos nuestras lecturas, compartimos la hermosa experiencia que es leer y nos escuchamos para apreciar también lo que cada uno como lector y como lectora tiene ganas de decir.

Me queda agradecerles a las personas que se inscribieron y participaron de los encuentros, que no fueron muchas, pero estuvieron allí, y sin las cuales no iba a tener sentido crear un espacio así, ya que somos nosotros, los lectores y lectoras, quienes damos su valor a esta hermosa manifestación de la vida que es la literatura.

Fotografía del segundo encuentro literario

Espero que la experiencia compartida aquí te anime a sumarte a los próximos encuentros. Podés estar al tanto siguiendo la cuenta en Instagram: @mbarakaja_hu_literario 

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